A spacerticle  
space space
dots
DIARIO SUR. EL DINERO PONE TIERRA DE POR MEDIO
space
Posted on Jan 13, 2002
Este año las cosas han ido mejor de lo previsto en el olivar malagueño. Las últimas heladas han mermado la producción lo justo para que se mantengan los precios y los agricultores no verán todavía la recesión que asoma por el quicio de sus explotaciones.
Tampoco se pueden quejar en la sociedad antequerana donde trabaja Carlos Carreirai Las 100 hectáreas de olivos han dado un rendimiento casi inmejorable y ya están buscando terrenos colindantes para ampliar la plantación. Sin embargo, sus vecinos piden más de 27.000 euros (más de 4,5 millones de pesetas) por una fanega de olivar, es decir, una extensión de unos 6.000 metros cuadrados «Ningún agricultor, puede pagar estos precios. Sabemos que el suelo de Antequera destinado al olivar es uno de los más productivos de Europa, pero los niveles a los que se está llegando están fuera del alcance de las empresas del sector», comenta Carreira, quien remacha su afirmación con el ejemplo de que esa misma fanega la ha comprado una compañía ajena al mundo agrario.
Este desembarco de inversores “externos” es una de las novedades que se viven en la compra de parcelas de suelo rústico en la provincia. La incertidumbre que sobrevuela la economía y la necesidad de blanquear dinero negro ante la llegada del euro han provocado que la compra de suelo cultivable se presente como una operación segura, en todos los sentidos de la palabra. No faltan los casos llamativos, como los 48.000 euros (unos ocho millones de pesetas) que se han llegado a pagar en la zona de Villanueva de Tapia por una fanega de olivos, que normalmente valdría menos de la mitad.
El caso lo expone uno de los autores del informe que ha elaborado la empresa Tasaciones Andaluzas y en el que se establecen dos motivos fundamentales para explicar la subida incesante del precio del terreno agrícola: las ayudas de la Unión Europea y el empuje del mercado inmobiliario. Precisamente el cultivo del olivar es uno de los más afectados por las ayudas comunitarias. Tal y como reconocen los propios olivareros, los fondos venidos de Bruselas garantizan un tercio de sus rentas anuales y tiran del valor de sus terrenos hasta situarlos como uno de los más codiciados de toda la provincia.
Pero las tierras agrícolas más caras de la provincia están en la Axarquía. El cultivo de frutas subtropicales y los invernaderos se aprecian a más de 12 Euros (2.000 pesetas) el metro cuadrado cultivado, cifra que se sitúa a años luz del resto de las producciones de la provincia. Los responsables de Tasaciones Andaluzas destacan que los terrenos agrícolas de la Axarquía guardan una diferencia esencial con respecto al olivar antequerano: las explotaciones de la costa Este de la provincia son rentables por sí mismas y sus beneficios no dependen de las subvenciones comunitarias, como sucede en la mayoría de los olivares.
Antonio Guirado sabe muy bien que las especies subtropicales son un buen negocio. Este agricultor lleva más de 15 años trabajando en un vivero de la zona de la Axarquía y reconoce que las cuatro hectáreas de Vivero Brokaw ya se han, quedado pequeñas para atender a la demanda de sus clientes, tanto agricultores como particulares llegados de cualquier punto de la provincia. Como en el caso de su colega del olivar antequerano, en Vivero Brokaw casi seguro que dejarán para otra ocasión su planes de expansión, ya que los terrenos próximos se han revalorizado 48 euros (unas 8.000 pesetas) el metro cuadrado en los últimos cinco años.
Pero no todo el monte es orégano en el campo malagueño. Junto con los olivares y las plantaciones de cultivos subtropicales, existen otros cultivos que tienen muy difícil su supervivencia si se eliminan las ayudas de la Unión Europea. Es el caso de las plantaciones de almendros en la zona de los Montes de Málaga, que en los últimos años apenas si han cubierto gastos con las ayudas caídas desde Bruselas. Tal y como reconoce Salvador Trujillo, de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), el empuje del negocio inmobiliario y el recorte progresivo de las subvenciones comunitarias a los frutos secos están provocando que muchos agricultores cedan a la tentación. Las constructoras hacen ofertas que cuadruplican el precio normal de un terreno colindante a la capital y numerosos agricultores optan por esta rentable salida.

spaceQuestions or Comments? klein@kleinandpartner.com

<< Back

Copyright © 2000 Klein and Partner.
Urb. Coral Beach. 29600 Marbella, Spain
(+34) 952 765 636